Cuando terminan las fiestas, conciertos y grandes eventos que reúnen a miles de personas en las ciudades, comienza un operativo menos visible pero esencial: la limpieza y gestión de los residuos generados durante la celebración. Recuperar la normalidad de las calles en pocas horas requiere planificación previa, medios específicos y equipos capaces de actuar de forma coordinada.
